jueves, 20 de septiembre de 2012

Tres letras / Three letters

Málaga, Cerro San Cristóbal

El suelo sobre el que se asienta la ciudad de Málaga y el de los montes que la rodean es de un color pardo, al que las luces del alba y del atardecer consiguen extraer unas tonalidades rojizas que llegan a ser muy bellas a la hora del crepúsculo. Sobre este fondo, además, el blanco ofrece un contraste muy marcado.
Menciono esto porque el monte en cuya ladera vivo recibe -además del nombre oficial de Monte Victoria o Cerro San Cristóbal- el apodo popular de Monte de las Tres Letras, que es con el que lo denomina la mayoría de los malagueños.

Este sobrenombre lo recibió, según parece, en el año 1939, cuando alguien tuvo la lamentable idea de realizar un remedo cutre y abreviado del letrero de Hollywood para proclamar su pertenencia a Acción Católica. Para ello se pintaron con cal en su cima las iniciales JAC, de varios metros de altura, que resultaban visibles desde gran parte de la ciudad. El bodrio siguió allí hasta los setenta, ya que los autores repintaban las letras con una tenacidad digna de mejor causa cada vez que las inclemencias atmosféricas amenazaban con borrarlas. Con la llegada de la Democracia, sin embargo, el rótulo se convirtió en un curioso campo de batalla dialéctico, y unos días amanecían sobre la piedra las consabidas JAC, mientras que otros habían sido sustituidas por las iniciales CNT.

Un buen día, en fecha reciente, y en un arrebato de nihilismo muy adecuado a los tiempos que corren, las letras pasaron a decir PEO. Como se ve, el mensaje cambia, pero las letras son siempre tres.


The soil on which the city of Malaga sits and its surrounding hills is of a brown color. When the light of dawn lies on them, they show some reddish tones that become very beautiful at dusk. Against this background, in addition, the white color provides a stark contrast.
I mention this because the mountain on whose slope I live on receives official name of  
Monte Victoria  or Cerro San Cristobal, but is better known with the popular nickname of Mount of the three letters.

It received its nickname in 1939, when someone had the unfortunate idea of ​​making a seedy and abbreviated mock of the Hollywood sign to proclaim its membership in 
Acción Católica. Thus they painted with lime at its peak the initials JAC, several meters high, which were visible from much of the city. The mess continued there until the seventies, as the authors repainted the letters with a persistence worthy of a better cause whenever inclement weather threatened to erase them. With the advent of democracy, however, the label became a curious dialectic battlefield; some days the stone would show the usual JAC, while others they might have been replaced by the initials  CNT.

One day recently, and in a fit of nihilism well suited to the times, the letters went on to say PEO*. As seen, the message changes, but the letters are always three.

* dirty word in Spanish.

6 comentarios:

  1. De la serie "cuando la realidad supera a la ficción". Fantástico dibujo, la historia... no tengo palabras. Puro celtiberia show.

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  2. Qué cosas, ¿verdad? Por cierto, me apuntan que durante un tiempo las iniciales fueron también JGR, Joven Guardia Roja.

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  3. Qué sencillo lugar que aparentemente puede no transmitirte, y sin embargo resulta espectacular en conjunto. Genial, Luis.

    Y por otro lado, que sepas que Gracia Navas me otorgó el premio Liebster Blog (blog favorito), que implica (aunque no es obligatorio para nada) concedérselo a otros cinco blogs, y yo he escogido el tuyo :D
    He puesto más información sobre ello en mi blog.
    Un fuerte abrazo!

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  4. pais!! de estas cosas no se entera uno si no se dibujan!

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  5. Thank you for th extraordinary tale of this place with such an incredible history! The sketch, with the beautiful mass of trees and the architecture in the foreground, is extraordinary as well! Have a nice weekend!

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  6. El dibujo es bueno como siempre... pero el texto es preciso y muy jocoso. Además de una buena carcajada, me ha parecido una idea fina la observación sobre el nihilismo final. I es que la palabra final no va a cargo de los anarquistas sino de una nada postmoderna, entre rabieta y desazón... Que, pese a todo, la trinidad de letras se mantenga es algo que debe arraigarse en lo más profundo del alma humana... Saludos!

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